Quizás hayas notado que los platos de salmón son cada vez menos comunes en los menús locales. Existe una creciente conciencia sobre el daño ecológico que causan las piscifactorías de salmón del Atlántico en Tasmania, a medida que sale a la luz más información sobre cómo estas granjas industriales contaminan los ríos y lagos de Tasmania y ponen en riesgo a especies marinas vulnerables.
El grupo de defensa Neighbours of Fish Farms (NOFF) insta a los australianos a dejar de consumir salmón de granja.


