Abstracto
La acuicultura es el sistema de producción de alimentos de más rápido crecimiento en el mundo, y desde 2022, la cantidad de peces de cultivo supera a la de peces silvestres. Aproximadamente el 70% del salmón se cría actualmente en granjas y se espera que la producción siga creciendo.
Dado que el salmón es una especie carnívora, el costo y la composición de su alimento son cruciales para el proceso de cultivo. El salmón de cultivo se alimenta con harina y aceite de pescado (FMFO), derivados principalmente de peces silvestres.
Como casi el 90 % de las pesquerías están sobreexplotadas o se encuentran al máximo de su capacidad, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), depender de peces silvestres como ingredientes para la alimentación animal plantea importantes riesgos operativos, regulatorios y de reputación para los productores de salmón y sus inversores.
Este informe analiza los resultados y las conclusiones del último año (Fase 3, 2024/25) del programa de Acuicultura Sostenible de FAIRR, respaldado por 61 inversores con activos combinados por un valor de 12,7 billones de dólares estadounidenses.
La colaboración de FAIRR con siete de los diez principales productores mundiales de salmón demuestra que el dilema del pescado salvaje capturado aún no se ha resuelto. Las empresas tienden a centrar sus esfuerzos en mejorar la eficiencia de la alimentación animal, en lugar de reducir su dependencia absoluta de los ingredientes derivados del pescado.


