INFORME de NIVA

Programa de monitoreo 2024, por NIVA

Abstracto

El Programa de monitoreo 2024 investigó agentes antiincrustantes y compuestos asociados, así como tratamientos antiparasitarios y metales en las cercanías de centros de cultivo y una estación de mantenimiento de redes en la costa oeste de Noruega. Las muestras incluyeron agua de mar, sedimentos, fauna bentónica y peces de cultivo.

Los sedimentos marinos evidenciaron una contaminación significativa, con la presencia sistemática de sustancias en niveles que probablemente generan impactos ambientales y toxicidad en especies no objetivo. Si bien las concentraciones disminuyen con la distancia a la fuente, se detectaron niveles elevados incluso en los sedimentos a la distancia máxima de muestreo (1000 metros) y en organismos bentónicos a 400 metros del punto de origen.

En contraste, las concentraciones medidas en el agua de mar indicaron un impacto ambiental limitado o nulo de estos compuestos.

Los sitios de muestreo presentaron variaciones en las corrientes oceánicas y en las condiciones del fondo marino, por lo que los resultados se consideran representativos de las condiciones de la acuicultura en la costa oeste de Noruega.

Para alimentar al mundo, reconozcamos la interconexión entre la acuicultura y la pesca

Los esfuerzos por expandir la acuicultura se presentan cada vez más como esenciales para la seguridad alimentaria mundial y la sostenibilidad de los océanos; sin embargo, estas narrativas suelen ocultar las complejas e interdependientes relaciones entre la acuicultura y la pesca extractiva. Este artículo cuestiona críticamente el enfoque dominante de “alimentar al mundo” en la expansión de la acuicultura, argumentando que tratar la acuicultura y la pesca como sistemas aislados socava la equidad social, la sostenibilidad ecológica y la eficacia de las políticas alimentarias.

LEER MÁS

Fraude alimentario en el sector pesquero y acuícola

El informe analiza los marcos regulatorios y las normas, como las establecidas por el Codex Alimentarius, las directrices de la FAO y los esquemas de referencia de la GFSI, y aboga por un etiquetado armonizado, nombres científicos obligatorios y una mejor trazabilidad. Asimismo, destaca la importancia de la concienciación del consumidor y la transparencia de la industria para combatir el fraude.

LEER MÁS