A pesar de que Francia es el mayor consumidor de salmón de Europa y el cuarto a nivel mundial, entre el 89% y el 99% de la población francesa sigue teniendo deficiencia de omega-3. “Este hallazgo pone en duda el valor de nuestro consumo excesivo de salmón”, afirma el informe. “Hoy en día, es injustificable apoyar una industria que no satisface ninguna necesidad esencial, ya sea para la seguridad alimentaria mundial o la salud humana”.
Estos hallazgos ahora están disponibles para el público a través de la plataforma interactiva Pink Bombs, que informa y llama a la acción de diversas maneras atractivas.


